Me contaron en cierta ocasión que las sombras tenían vida propia. Creo que fue un escritor el que dibujó en su pensamiento el encuentro sexual entre dos sombras. Al parecer, el deseo irrefrenable de una sombra llegaba a paralizar por completo a su dueño. El dueño de la sombra se convertía sin remedio en una fiel marioneta, su cuerpo se movía al compás que marcaba su sombra y sus manos acariciaban un cuerpo desconocido para que su sombra pudiese entrelazarse con la otra sombra en un orgasmo de luces. Nunca me llegó a quedar muy claro si los dueños de las sombras eran partícipes de esa sensación o si las sombras llegaban a intercambiarse los teléfonos en forma de guiños…
Sí es cierto que en los días posteriores a un encuentro furtivo de sombras los dueños llegaban a recibir llamadas de números desconocidos y en ocasiones se sorprendían saludando en el metro a un extraño. Según he oido, en una ocasión dos personas fueron detenidas a las 6 de la tarde por estar desnudas realizando actos sexuales en plena calle de Madrid. Ambos alegaron no conocerse y estar en estado de inconsciencia, algunos testigos declararon más tarde haber visto como el sol del atardecer y los árboles del parque reflejaban en el suelo dos sombras tremendamente excitadas…
Por lo visto quien intenta frenar el impulso sexual de su sombra acaba atrapado para siempre en el deseo de su prolongación, con lo cual la sombra se hace con el cuerpo físico de su dueño. Es difícil saber ahora si las personas que nos rodean son personas reales o sombras que se han apoderado de la voluntad de sus dueños…
Por este motivo te escribo esta carta…
Creo que mi sombra está locamente enamorada de la tuya…A mí, personalmente, me eres indiferente pero no quiero acabar siendo víctima de ella…Una tiene su vida, sus amigos, sus preocupaciones más o menos superficiales…y quiero seguir teniéndolas…no estoy dispuesta a que un juego de luces se haga con mi independencia…Al parecer lo que mi sombra siente por la tuya es algo serio porque a pesar de que nos hemos cruzado en 7 ocasiones ella nunca se atreve a lanzarse sobre tu sombra. Atrapa todo mi cuerpo y me hace quedarme inmóvil mirándote en la distancia como si la luz del día la deshiciese por instantes…
Pero tu sombra parece no animarse a la conquista, probablemente ni siquiera sepa que mi sombra existe…¿Has notado algo en los últimos días? Le da por pensar continuamente bloqueando tu mente…no deja de comer y hace que yo no tenga hambre…y lo peor de todo es que empieza a poner en mi boca suspiros incatalogables que empiezan a preocupar a los que me rodean…
A penas te conozco pero confío en que comprendas el estado en el que me encuentro…Tal vez podrías charlar con tu sombra y hablarle de la mía…Tiene sus cosas…pero en el fondo es buena compañía…te lo aseguro…
Sí es cierto que en los días posteriores a un encuentro furtivo de sombras los dueños llegaban a recibir llamadas de números desconocidos y en ocasiones se sorprendían saludando en el metro a un extraño. Según he oido, en una ocasión dos personas fueron detenidas a las 6 de la tarde por estar desnudas realizando actos sexuales en plena calle de Madrid. Ambos alegaron no conocerse y estar en estado de inconsciencia, algunos testigos declararon más tarde haber visto como el sol del atardecer y los árboles del parque reflejaban en el suelo dos sombras tremendamente excitadas…
Por lo visto quien intenta frenar el impulso sexual de su sombra acaba atrapado para siempre en el deseo de su prolongación, con lo cual la sombra se hace con el cuerpo físico de su dueño. Es difícil saber ahora si las personas que nos rodean son personas reales o sombras que se han apoderado de la voluntad de sus dueños…
Por este motivo te escribo esta carta…
Creo que mi sombra está locamente enamorada de la tuya…A mí, personalmente, me eres indiferente pero no quiero acabar siendo víctima de ella…Una tiene su vida, sus amigos, sus preocupaciones más o menos superficiales…y quiero seguir teniéndolas…no estoy dispuesta a que un juego de luces se haga con mi independencia…Al parecer lo que mi sombra siente por la tuya es algo serio porque a pesar de que nos hemos cruzado en 7 ocasiones ella nunca se atreve a lanzarse sobre tu sombra. Atrapa todo mi cuerpo y me hace quedarme inmóvil mirándote en la distancia como si la luz del día la deshiciese por instantes…
Pero tu sombra parece no animarse a la conquista, probablemente ni siquiera sepa que mi sombra existe…¿Has notado algo en los últimos días? Le da por pensar continuamente bloqueando tu mente…no deja de comer y hace que yo no tenga hambre…y lo peor de todo es que empieza a poner en mi boca suspiros incatalogables que empiezan a preocupar a los que me rodean…
A penas te conozco pero confío en que comprendas el estado en el que me encuentro…Tal vez podrías charlar con tu sombra y hablarle de la mía…Tiene sus cosas…pero en el fondo es buena compañía…te lo aseguro…

1 comentario:
es curioso, porque al declararme que le gusto a tu sombra, el humano a mi pegado no ha podido evitar querer declararse a ti, así que te proponemos dos encuentros:
1- a medio día en un sitio bien soleado
2- a media noche, en un sitio bien oscuro.
El primero sería para tu sombra y para mi, y el segundo para vosotros...
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